domingo, 17 de enero de 2016

La llegada de otro perro a casa


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Ya tenemos un perro, pero hemos decidido tener otro compañero canino más. En estos casos debemos tener en cuenta un protocolo de presentación al más antiguo. En esta entrada os dejamos unos consejos para que sea lo más fácil posible y comiencen con buen pie su convivencia.
1. Presentarlos en un espacio neutral: lo mejor es dejar que los perros se familiaricen en un territorio neutral para ellos, como por ejemplo al aire libre. Cada perro debe ir con correa, y debemos ir preparados con golosinas de alta palatabilidad o trocitos de comida. Al principio, pasearemos a los perros a una distancia donde puedan verse. Si los perros no están mostrando ningún comportamiento negativo, les recompensaremos con una golosina. Lo repetiremos con frecuencia si se muestran tranquilos o, por ejemplo, cuando se estén mirando sin ningún signo de agresividad.
2. Prestemos atención al lenguaje corporal de cada perro: observemos cuidadosamente las posturas corporales que indican una respuesta defensiva o de desconfianza, incluyendo el pelo encrespado en su espalda, gruñidos, dientes al descubierto o mirada fija. Si vemos este tipo de reacciones en los perros, de inmediato y con calma interrumpiremos la interacción e intentaremos reconducir su atención hacia otra cosa.
Si los perros parecen relajados y cómodos, se puede acortar la distancia entre ellos. Una vez más, ofreceremos golosinas mientras permanezcan en esta actitud.
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3. Dejemos que los perros determinen el ritmo de la presentación: es posible que los perros necesiten un tiempo para interaccionar, o que tarden simplemente en caminar uno al lado de otro. Lo más importante es realizar esta presentación lentamente. Cuanta más paciencia tengamos, mayores serán nuestras oportunidades de éxito. No obliguemos a los perros a estar juntos si no lo desean.
Una vez que son capaces de una proximidad cercana, permitiremos que caminen uno tras otro, o a la par, dejando por último que se relacionen bajo estrecha supervisión.
4. Vigilancia en el hogar: cuando los perros estén ya en casa, es conveniente supervisarlos y, si han de quedarse solos, utilizar un separador para que puedan verse. Reforzaremos el comportamiento positivo, con golosinas y halagos.
No dejemos a su alrededor juguetes o comida por la que potencialmente podrían luchar, hasta que estemos 100% seguros de que la relación entre ambos marcha bien.
En caso de que no consigamos que la presentación sea satisfactoria, la mejor opción es siempre consultar a un veterinario etólogo que nos indique qué debemos hacer para cada caso concreto.

lunes, 4 de enero de 2016

¿Es cierto que los perros deben cruzarse al menos una vez en su vida?


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Existe un mito popular que dice que las perras y perros deben reproducirse por lo menos una vez en la vida. ¿Es eso cierto? Pues esto,  ¡no es verdad!
Muchos propietarios creen que han de cruzar a su perra, al menos una vez, para que sea madre y no se frustre. Tampoco es acertado creer que lo necesita para evitar traumas, depresiones o enfermedades. En el caso de los machos, el hecho de cruzarse no hará que se tranquilicen o se sosieguen, más bien sucederá todo lo contrario. Estos son pensamientos e interpretaciones que hacemos como humanos, pero los perros no lo sienten así.
Por lo general, las perras tienen su primer celo entre los siete y los catorce meses y el intervalo entre celos suele ser de seis meses, aunque este dato no es exacto debido a variaciones individuales y otras como raza, peso, estado nutricional, manejo y medio ambiente, genética o enfermedades. En razas pequeñas, como son generalmente más precoces, se verá antes que en razas de gran tamaño. En los machos intervienen, evidentemente, los mismos factores como variables y en su caso alcanzan el inicio de su actividad sexual alrededor de los nueve meses de edad. Pero cuidado, esto no quiere decir que no tengamos que ser cuidadosos, ya que algunos machos con siete meses son completamente fértiles y pueden cubrir perfectamente a una perra.
No existen problemas de salud ni de comportamiento achacables a los animales que nunca se hayan cruzado. En cuanto a la esterilización ya hemos hablado de los beneficios en las hembras. En cuanto a los machos, también son destacables ya que, al esterilizarlos tempranamente, se previenen futuras y posibles enfermedades de próstata.
Las hembras no se sentirán mejor por el hecho de tener una camada, ni los machos serán menos agresivos por haberlos cruzado al menos una vez. Es por tanto, una afirmación popular que carece de fundamento, así como la creencia de que la esterilización afecta negativamente a los animales en cuanto a su carácter o calidad de vida cuando, en realidad, previene la aparición de enfermedades asociadas a la reproducción y comportamientos indeseados, además de evitar la posibilidad de camadas no deseadas. Y recuerda que a los perros esterilizados es conveniente el suministrarles una dieta adecuada.