jueves, 9 de mayo de 2019

El pedigrí de un perro.



El pedigrí de un perro. Qué es y para qué sirve



Un pedigrí (derivado del inglés pedigree, y este a su vez del francés pied de grue: pie de grulla)​ es un documento que plasma y constata el árbol genealógico de un perro de raza y que certifica, por tanto, la pureza de la misma. Además sirve como objeto de estudios para los criadores, y aficionados caninos, ya que al proporcionar información sobre los ancestros de cada perro, se puede utilizar para analizar cómo una cierta característica o fenotipo se hereda y manifiesta.

¿Dónde se obtiene un pedigrí canino?

la Real Sociedad Canina de España (RSCE) es el único organismo oficial autorizado para tramitar y expedir los pedigrís caninos de las razas caninas que participan en exposiciones reguladas por la FCI.  Es una sociedad cinológica encargada de redactar los estándares de las razas caninas originarias de España, y acatar los estándares de la FCI de las razas extranjeras. La RSCE es la única sociedad canina oficial en España, admitida por la Federación Cinológica Internacional (FCI), de la que es miembro de pleno derecho desde 1912. La FCI (con sede en Bélgica), es el organismo que se encarga de regir y fomentar la cinofilia, los estándares caninos y las normas de crianza en toda Europa (y en algunos países fuera del continente europeo). Está integrada por 84 países miembros. Recientemente la administración ha concedido libros de orígenes alternativos a otras sociedades y clubes de raza.
A su vez, la Real Sociedad Canina de España (con sede en Madrid), tiene sociedades caninas colaboradoras, presentes en todo el territorio español.

¿Qué trámites son necesarios?

Cuando un criador tiene una camada, lo tiene que comunicar a la RSCE  (máximo un mes tras el nacimiento), entonces la RSCE le envía unos formularios de identificación canina, que son individuales para cada cachorro nacido, a fin de realizar la identificación de cada uno de ellos con un microchip en un veterinario colegiado.
Antes de que los cachorros cumplan 6 meses, el criador realiza la inscripción de la camada (la “da de alta oficialmente”); la RSCE admite inscripciones excepcionales hasta los 18 meses.
Si todos los trámites son correctos, la RSCE otorga al criador el justificante de inscripción en el LOE para cada uno de los cachorros en cuestión, cada perro tendrá su número propio e individual. Este “papel” es el que el criador debe entregar al propietario, para que este, si lo desea, solicite el pedigrí oficial de su perro a su nombre, a la RSCE.

Ejemplo de pedigrí expedido por la Real Sociedad Canina de España

¿Qué datos aporta un pedigrí?

El pedigrí acreditará que el perro es de pura raza, sin que se hayan producido cruces indeseados entre sus antecesores, de acuerdo con la información facilitada a la R.S.C.E. por el/los criador/es al solicitar la inscripción en el L.O.E. de sus camadas.
El pedigrí en España recoge los siguientes datos e información sobre el perro:
– Denominación del Libro Genealógico y número con el que el perro ha sido registrado
– Fecha de la inscripción
– Nombre del perro
– Títulos de Campeonato obtenidos
– Raza
– Variedad
– Sexo
– Color
– Fecha de nacimiento
– Código de identificación (tatuaje o microchip)
– Nombre del criador
– Fecha de la transferencia de propiedad
– Nombre y domicilio del propietario
– Fecha de emisión del pedigrí
– Firmas autorizadas de la Sociedad Canina
– Nombre y número de registro de los padres, abuelos y bisabuelos

¿Si quiero apuntar a mi perro a una exposición canina, basta con el pedigrí?

Para tomar parte en un concurso o exposición canina, tanto nacional como internacional, organizada o autorizada por la Real Sociedad Canina de España, el requisito imprescindible es que el perro en cuestión esté inscrito en el Libro de Orígenes Español (L.O.E). El LOE es un número de identificación del perro dentro del árbol genealógico del Libro de Orígenes Español. Los criadores son los que solicitan la inscripción en el LOE, al dar el alta la camada de cachorros.
La inscripción oficial en el LOE se puede realizar dos formas: 
– El LOE que es un número de identificación del perro dentro del árbol genealógico del Libro de Orígenes Español. Este número se adjudica a un perro cuando se conocen al menos sus tres últimas generaciones.
– El RCC (Registro de Razas Caninas), es el número que se proporciona cuando el árbol genealógico de una de las dos partes (padre/madre), o de ambas no se puede demostrar.
Para conseguirlo, hay que ir a una exposición o concurso caninos, en los que se celebren los llamados “Registros Iniciales”, y presentar al perro ante un juez especialista para que este confirme o no, que el perro cumple morfológicamente el estándar de la raza en cuestión. Es lo que se conoce como “reconocimiento de raza”. Hay que esperar hasta que el perro cumpla el año de edad para realizarlo. De esta forma, si se consigue el número RRC, se puede participar en exposiciones e inscribir camadas oficiales, aunque los descendientes no tendrán pedigrí oficial hasta la tercera generación.

¿Qué perros pueden ser inscritos en el LOE?

Para poder tener su número LOE, los perros deben cumplir los siguientes requisitos:
  1. Ejemplares nacidos en España, con una edad máxima de 12 meses en el momento de solicitar la inscripción, nacidos de padre y madre inscritos en el L.O.E. o en un libro genealógico llevado por una asociación de criadores reconocida conforme al R.D. 558/2001 de 25 de mayo.Ejemplares nacidos en España, con una edad máxima de 12 meses en el momento de solicitar la inscripción, de padre inscrito en el L.O.E. o en un libro genealógico llevado por una asociación de criadores reconocida conforme al R.D. 558/2001 de 25 de mayo; y madre inscrita en el Registro de Razas Caninas (R.R.C) de la R.S.C.E. en el que consten, al menos, dos generaciones completas conocidas.

  2. 3. Ejemplares nacidos en España, con una edad máxima de 12 meses en 
  3. el momento de solicitar la inscripción, con padre inscrito en el Registro de Razas Caninas (R.R.C) con, al menos, dos generaciones completas conocidas y madre previamente inscrita en el L.O.E.

  4. 4. Los perros importados que estén inscritos en un libro genealógico canino extranjero, reconocido en el país de origen o, en su defecto, por la F.C.I., cuyos propietarios sean residentes en España, y pueda acreditarse, con el pedigrí original, que los perros tienen tres generaciones completas conocidas.

  5. 5. Los perros inscritos en un libro genealógico de una asociación legalmente reconocida conforme al R.D. 558/2001 de 25 de mayo, cuyo propietario pueda acreditar que ha solicitado y obtenido la cancelación de su inscripción en dicho Libro.

  6. 6. Los perros nacidos en España, de madre previamente inscrita en el L.O.E. o R.R.C. y padre inscrito en un libro genealógico canino reconocido oficialmente en su país de origen o, en su defecto, por la F.C.I. y que ambos progenitores tengan tres generaciones completas.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Cuándo tengo que vacunar a mi cachorro






Lo habitual es que el cachorro llegue a nuestro hogar con dos meses o dos meses y medio. Esta es la edad ideal, porque ha tenido tiempo de convivir con su madre y hermanos para impregnarse y adquirir la educación canina imprescindible y todavía es muy receptivo, por lo que se adaptará a nosotros. Hacia el mes y medio nuestro cachorro ya debería haberse vacunado y desparasitado, con lo cual al llegar a nuestra casa deberíamos tener una o dos semanas de margen para que se adapte a su nuevo hogar antes de llevarle al veterinario.

No vacunar al cachorro antes de los 45 días

Los cachorros no deben vacunarse antes del mes y medio de edad, ya que hasta los cuarenta y cinco días de vida, su sistema inmunitario aún no es capaz de fabricar anticuerpos específicos para el antígeno que inyectamos con la vacuna. Además, administrar la vacuna precozmente puede provocar que el cachorro quede sin protección contra los virus vacunales, porque sus antígenos interaccionan con los anticuerpos maternales que ha ingerido en el calostro, los anulan y su sistema inmunitario aún no es capaz de generar nuevas defensas.

¿Para qué sirve una vacuna?

Las vacunas son un tratamiento preventivo de protección ante algunas enfermedades infecciosas que afectan a los perros. Su objetivo es evitar el contagio de virus y bacterias, produciendo en el organismo del perro anticuerpos de defensa ante ellos. La vacuna genera la llamada “memoria inmunitaria” ante esa enfermedad en el organismo de tu cachorro, así se impide o se frena el desarrollo de enfermedades que pueden poner en serio peligro su vida.

Hay que desparasitar antes de vacunar

Llevar a cabo la desparasitación contra parásitos internos como nematodos y cestodos previamente a la vacunación es fundamental, ya que si el cachorro está muy parasitado se encontrará inmunodeprimido, y esta falta de defensas puede provocar que la vacuna no consiga inmunizarlo, no se generen anticuerpos, y el cachorro quede desprotegido contra las peligrosas patologías víricas de esta etapa.

Vacunas obligatorias en los perros: ¿cuáles son y cuándo ponerlas?

La vacunación frente a las principales enfermedades infecciosas es la mejor prevención. Las vacunas para perros pueden ser obligatorias u opcionales, aunque esto puede variar en función de la localización geográfica. Antes de poner cualquier vacuna es importante asegurarse que el cachorro se encuentra en un óptimo estado de salud, con un sistema inmunológico maduro y bien desparasitado internamente.

Las vacunas del cachorro más utilizadas

Por lo general, las vacunas polivalentes más utilizadas son:
-Pentavalente que inmuniza contra moquillo, adenovirus 1 y 2 (hepatitis y tos de las perreras), parvovirus y parainfluenza.
-Hexavalente que inmuniza contra moquillo, adenovirus 1 y 2 (hepatitis y tos de las perreras), 2 cepas causantes de leptospirosis y parvovirus.
-Octovalente que inmuniza contra moquillo, adenovirus 1 y 2 (hepatitis y tos de las perreras), 2 cepas causantes de leptospirosis, parvovirus, parainfluenza y coronavirus.
Se suele recomendar también la vacuna contra la tos de las perreras para perros, cachorros o adultos, que permanezcan algún tiempo en residencias caninas o que estén en contacto con muchos otros perros, como por ejemplo en clases de educación, guarderías o concursos caninos.

Plan de vacunación del cachorro

Este podría ser un plan de vacunación y revacunación estándar para el cachorro, aunque es su veterinario el que debe establecer siempre las pautas y los periodos más recomendables según el estado fisiológico y las circunstancias de cada cachorro.
– De los 45 a los 60 días: suele utilizarse una vacuna bivalente de moquillo y parvovirus canino, aunque a veces se utiliza una trivalente que incluye alguna otra patología como la leptospirosis o el coronavirus.
– La primera revacunación, de los 2,5 a los 3 meses: en función de la prevalencia de otras patologías en cada área se pueden administrar varias vacunas polivalentes, que incluyen más o menos cepas víricas de distintas enfermedades.  Habitualmente se incorporan cepas de hepatitis infecciosa canina, coronavirus, influenza canina o tos de las perreras, etc.
– La segunda revacunación, de los 3,5 a los 4 meses: Suele utilizarse la misma vacuna de la primera revacunación como dosis de recuerdo.
Una vez terminado este programa, anualmente, revacunaremos a nuestro perro siguiendo las recomendaciones del veterinario.

La vacuna contra la rabia

Se vacuna contra la rabia porque, aunque en nuestro país está erradicada, hay brotes de rabia selvática cerca de la frontera con Francia y en Marruecos. Además en imprescindible si queremos viajar con nuestro perro.
Se puede vacunar al cachorro desde los seis meses de edad, aunque esto también queda a criterio de las recomendaciones del veterinario.
En España la obligatoriedad de esta vacuna viene establecida por las Comunidades Autónomas según sus propios programas de salud. Es obligatoria por ley en todas las Comunidades de nuestro país con excepción de Galicia, Cataluña y el País Vasco. También son las propias Comunidades Autónomas las que establecen el intervalo obligatorio de la vacunación, que varía entre uno y dos años.

domingo, 18 de noviembre de 2018

¿Qué debes saber sobre las grasas?


Con frecuencia las grasas son los nutrientes con “peor fama” cuando se habla de nutrición canina. Se suelen asociar instintivamente al sobrepeso y a la obesidad, pero se trata de uno de los nutrientes imprescindibles para el organismo del perro. Ahora bien, no todas las grasas son de la misma calidad y deben proporcionarse en la cantidad adecuada.

Las grasas son fuentes de energía para los perros

La grasa es la principal fuente de energía para los perros. Además, los lípidos son también necesarios para impulsar determinados procesos metabólicos como la absorción de vitaminas liposolubles —vitaminas A, D y E—, suministrar ácidos grasos esenciales y ayudar a mantener una piel y pelo sanos.
Las grasas, además de ser en gran parte responsables de la palatabilidad de la dieta, son nutrientes muy digestibles. Debido a esto y a su elevado valor energético, las grasas presentes en el pienso incrementan de manera muy considerable su densidad energética. Un gramo de grasa contiene más del doble de energía que un gramo de proteínas o de carbohidratos.

Las grasas son esenciales en todas las etapas de la vida del perro

Las demandas energéticas de los perros aumentan especialmente en algunos periodos de su vida como durante la gestación, la lactación o el crecimiento de los cachorros, por lo que los perros necesitan un pienso con una mayor cantidad de energía y grasas en esos períodos vitales.
Para los perros deportistas, las grasas y los carbohidratos son las dos principales fuentes de energía para sus músculos. Las actividades de poca intensidad pero continuadas, en las que la resistencia es necesaria como el running o el mushing, necesitan las grasas como combustible principal., mientras que para ejercicios de alta intensidad o de tipo brusco, como el salto o el Agility, los carbohidratos pasan a ser la principal fuente energética. El consumo de una dieta rica en grasa durante el esfuerzo físico ejerce efectos metabólicos beneficiosos, pues mejora la capacidad de utilizar los ácidos grasos para obtener energía, mejorando así la resistencia y el bienestar de los perros.

Las grasas son imprescindibles para los perros que hacen ejercicio de resistencia

Un pienso con un elevado contenido en grasa será la mejor opción para perros que realicen un trabajo de resistencia, pero mantener una reserva adecuada de glucógeno (a través del aporte de carbohidratos) también es importante a la hora de hacer ejercicio, porque si se agotan sus reservas aparece la fatiga muscular y una bajada en el rendimiento, además el glucógeno es necesario para el metabolismo de las grasas durante la fase aeróbica. Los alimentos altos en grasas formulados para los perros que practican actividades de resistencia no solo preparan el músculo para la movilización y la utilización de los ácidos grasos como energía, sino que ahorran glucógeno y ayudan a prolongar su utilización durante el ejercicio.
Asimismo, si el perro pasa gran parte de su tiempo al aire libre en invierno, necesitará este aporte de grasa (calorías) en su alimentación diaria para mantener estable su temperatura corporal.

Ácidos grasos de excelente calidad en la alimentación del perro

Dada su importancia en la nutrición canina y los beneficios que aportan al organismo del perro, es importante conocer el papel de los ácidos grasos en la alimentación de nuestro perro. Los ácidos grasos son un tipo específico de grasas poliinsaturadas. Las dos clases principales de ácidos grasos de los que hablaremos son los ácidos grasos omega 3 y los omega 6. Estas clasificaciones se basan en sus características moleculares. Todos los ácidos grasos esenciales (AGE) son de este tipo y reciben este nombre porque no pueden ser sintetizados por el organismo y, por lo tanto, deben ser aportados en el alimento. El pienso de calidad debe incorporar ácidos grasos omega 3 y omega 6 procedentes de fuentes de la mejor calidad, que son aquellas que provienen de aceites de pescados grasos de los mares fríos (salmón, atún) y de Krill del Antártico.

Los beneficios de los ácidos grasos para la salud del perro

Los ácidos grasos omega 6 y omega 3, actúan sobre el sistema inmunológico, nervioso, cardiovascular y en general mejoran el metabolismo nuestros perros.
– Influyen muy positivamente sobre el aspecto y la calidad del pelo. Muchos problemas, como un pelo opaco y quebradizo o seborreico, mejoran si el pienso contiene ácidos grasos de calidad y en la cantidad suficiente.
– Algunas enfermedades del sistema inmune, sobre todo aquellas que afectan a la piel, mejoran gracias a su acción. Así, en el caso de alergias e inflamaciones, su uso reduce el prurito en un 40%, aproximadamente. El perro se rascará menos, y así disminuirá la ansiedad que genera el picor constante, la piel se regenerará antes y evitamos lesiones por rascado.
– Contribuyen a disminuir algunas infecciones de la piel y oídos (otitis).
– Tienen efectos muy positivos en la protección hepática.
– Ayudan a prevenir diversos problemas cardiovasculares debido a su efecto cardioprotector.
– En el caso de animales mayores afectados de disfunción cognitiva se recomienda la alimentación que contenga ácidos grasos por su papel protector y antioxidante.

Qué es el DHA y por qué es beneficioso para el cachorro

El DHA (un tipo de ácido graso omega 3) ha demostrado ser clave en el desarrollo neuronal de los cachorros, por lo cual es beneficioso su consumo también por parte de la madre durante la gestación. También está comprobado que el DHA del omega 3 hace que los cachorros aumenten sus cualidades para el entrenamiento y aprendizaje. El DHA es uno de los ácidos grasos esenciales que se encuentra más abundantemente en el cerebro, y se sabe que es vital para una adecuada función mental.

jueves, 27 de septiembre de 2018

QUE DICE TU PERRO DE TI



Por ejemplo, mientras los dueños de gatos suelen ser más sedentarios, los dueños de perros tienden a ser más saludables, gestionando mejor el estrés y siendo menos propensos a padecer depresión. Nuestro perro también nos vuelve más sociables, activos, cariñosos y tolerantes, además de respetuosos con el medio ambiente. ¿Eres de los que le gusta hacer deporte a todas horas? No hay duda. tu perro ideal será el pitbull, el border collie o el rottweiler. 

¿Vives en un piso pequeño y prefieres pasarte el fin de semana viendo series de Netflix antes que ir al gimnasio? El bulldog, el caniche o el corgi de Gales serán las razas de perro que mejor se compenetren contigo. Y si eres de los que tiene un perro ''sin raza'', rescatado de un refugio o recogido de la calle... ¡Estás de suerte! Esto significa que eres una persona empática, solidaria, agradable y extrovertida. 

¿Quieres saber todo lo que tiene que decir tu perro sobre ti? Muy atenta porque te traemos todas las características de tu mascota que tienen que ver con tu carácter y personalidad. Y es que por algo dicen que ''el perro es el mejor amigo del hombre''.

domingo, 9 de septiembre de 2018

¿Los perros sueñan? ¿Con qué?

¿Los perros sueñan? ¿Con qué?

Soñar mientras se duerme no es un acontecimiento exclusivo de los seres humanos. Nuestros perros también lo hacen. Emiten sonidos, ladran, se estremecen más o menos bruscamente o agitan sus extremidades cuando están profundamente dormidos. ¿Ahora bien, con qué sueñan los perros? ¿Pueden llegar a tener pesadillas?
1.Las fases del sueño: ligero y profundoEl patrón de sueño de los perros no es muy diferente al de los seres humanos, ya que el suyo atraviesa diferentes etapas, como el nuestro. Al caer dormido, el cerebro del perro entra en la etapa de sueño denominada como “sueño lento”, de onda lenta (slow wave sleep) o “de alerta”. El perro está relajado, dormido, pero con un sueño ligero que le permite despertar y reaccionar rápidamente ante cualquier ruido o situación. Durante esta etapa “No Rem” el perro no sueña.
Por lo general, estos sueños ligeros, “las cabezadas” o pequeñas siestas, se producen durante el día y suele ser la primera fase del sueño nocturno.
Dependiendo de cada individuo, esta fase se verá seguida por la conocida etapa REM (Rapid Eyes Movement: movimiento rápido de los ojos), y se califica con este nombre tan elocuente por que es cuando el perro presenta movimientos de los globos oculares muy rápidos, bajo sus párpados: es entonces cuando se producen los sueños. Gracias al estudio de los encefalogramas que analizan la actividad cerebral, algunos científicos demostraron que los perros sueñan durante la fase REM.
Seguro que hemos visto a nuestro perro emitir vocalizaciones como ladrar, gruñir o gimotear en ese momento, mientras puede agitarse, respirar más rápidamente, mover las patas como si quiera correr, dar “patadas” o mover la cola. Aunque esté totalmente relajado y profundamente dormido, su cerebro está trabajando a una gran velocidad. Esta fase de sueño profundo pero “activo” suele ser de corta duración en el perro.
Habitualmente la fase REM se produce durante la noche, aunque en los cachorros y en los perros de edad avanzada también se puede dar durante día, ya que duermen más horas que en la edad adulta.
Lógicamente no podemos saber con exactitud con qué sueñan los perros, ya que no nos lo pueden contar al día siguiente. Sin embargo, algunos estudiosos, observados los movimientos y vocalizaciones que los perros realizan mientras duermen, están convencidos de que sueñan con estímulos o situaciones que les han sucedido durante el día y que fijan sus experiencias, al igual que nosotros: persiguen a otros perros o corren con nosotros, juegan, comen en sueños o pueden sentir temor, recordando alguna situación que les ha angustiado. Ambas fases del sueño, la lenta y la rápida se van sucediendo durante la noche, intercalándose.
Aunque el patrón de sueño de los perros se asemeja mucho al de las personas, sin embargo conserva un rasgo que lo distingue: el perro, como sus ancestros, se despierta con frecuencia, alternando el sueño profundo con lapsos de tiempo en los que está despierto, en vigilia, y luego sin problema, vuelve a caer en un sueño profundo, y así sucesivamente, mientras que nuestros ciclos de sueño son más largos, sin interrupciones tan frecuentes. Este comportamiento atávico, heredado del lobo, le permitiría reaccionar rápidamente si se produjera alguna situación amenazante para él mientras duerme.
2. Los patrones de sueño de los perros.El descanso es esencial para cualquier especie. La falta de sueño repercute muy negativamente tanto en su salud física como psíquica.
Los perros que no descansan adecuadamente puede presentar problemas de memoria, ver mermada su capacidad de aprendizaje, o presentar debilidad en su sistema inmune.
El número total de horas que duerme un perro varía según cada individuo, el periodo de luz solar, la edad, la actividad, el estado fisiológico o el ritmo de vida de su hogar.
Un perro adulto que viven en casa, en un lugar que es totalmente familiar y seguro para él, y que por tanto se puede “abandonar” al sueño siempre que quiera sin temer nada, pueden pasar hasta un 50% o 60% de su tiempo dormitando o durmiendo, tanto en fases de sueño ligero (el mayor tiempo) o de sueño profundo (tiempos más cortos).
Los cachorros necesitan dormir mucho más -un cachorro menor de tres meses puede llegar a dormir durante el 80% o 90% del tiempo-, ya que necesitan crecer y la hormona del crecimiento se secreta durante el sueño. Asimismo mientras menor edad tienen más larga es su fase REM. En los meses posteriores su patrón de sueño se irá asemejando al de un perro adulto.

domingo, 12 de agosto de 2018

¿Le gusta nadar a tu perro? 8 beneficios


La natación es uno de los ejercicios más completos y beneficiosos que puede practicar tu perro, además de ser una actividad muy divertida y refrescante para él. Nadar regularmente tiene numerosas ventajas, desde mejorar su condición física hasta mejorar su confianza, favorecer su relajación y su capacidad de coordinación.
1. Fortalece y tonifica el tono muscular: el agua presenta mayor resistencia que el aire para desplazarse, por tanto el perro deba esforzarse más al nadar de lo que tiene que “trabajar” al caminar o correr. Una musculatura fuerte es además una protección contra las lesiones, importante para perros que practican deportes caninos como Agility,Canicross o Mushing, por ejemplo. Por tanto la natación es un excelente complemento al entrenamiento de estos deportistas de élite, y también para los perros de trabajo en rescate y salvamento.
En la natación, cuyas sesiones de duración e intensidad siempre deben adecuarse al estado y la pericia del perro, se ejercitan todos los músculos de extremidades y tronco, en la ingravidez del medio acuático.
2. Mejora el sistema cardiovascular y respiratorio. Si se practica en baja intensidad – el perro nada de manera constante durante un tiempo – es un excelente ejercicio aeróbico; practicada en alta intensidad, en los momentos de final de carreras o sprints, (que no suele ser caso de los perros) sería un ejercicio anaérobico, intenso en el esfuerzo pero breve en su duración.
3. Promueve la salud osteoarticular: la natación es una actividad muy recomendada para favorecer en general la buena salud del perro, y especialmente en problemas articulares, ya que en el agua no existe el impacto que causa el ejercicio en tierra. La natación ayuda a fortalecer la musculatura del tren trasero en cachorros de razas propensas a la displasia de cadera, con lo cual es el único ejercicio muy recomendable en estas razas antes de completar su desarrollo óseo y articular.
4. Ayuda a perder peso: un programa de sesiones de natación bien planificado, ayudará a tu perro a perder peso y a quemar grasa,  sin impacto en su sistema osteoarticular.
5. Mejora la coordinación: la natación es un ejercicio completo y sencillo ideal para mejorar los movimientos de los perros, que ganan en coordinación y agilidad con su práctica. Es frecuente observar la torpeza de movimientos de los cachorros en sus primeras incursiones en el agua, que rápidamente adquieren seguridad, equilibrio y confianza con la práctica de este deporte.
6. La hidroterapia: una especialidad rehabilitadoraLa rehabilitación y fisioterapia canina son especialidades veterinarias en gran expansión. Gracias a ella, los perros se benefician de las diferentes técnicas que mejoran y alivian sus patologías osteoarticulares y neurológicas.
Una modalidad en auge, y de reconocidas propiedades terapéuticas, es la hidroterapia. Esta utiliza las propiedades físicas del agua para el tratamiento de diferentes procesos. Se puede realizar tanto en piscina, en la que el animal nada ayudado de un chaleco y guiado por el terapeuta, como en la cinta subacuática, donde el perro camina sobre una cinta regulable en velocidad e inclinación, dentro de una pequeña piscina, en la que se varía la cantidad y flujo de agua acorde al efecto deseado.
Son muchos los beneficios e indicaciones de la hidroterapia para perros. Se pueden realizar diferentes ejercicios con el objetivo del tonificar la musculatura o reeducar la marcha en afecciones neurológicas. Entre las condiciones para las cuales resulta útil esta terapia se encuentran la artrosis o problemas de movilidad en animales mayores, rehabilitación de fracturas, recuperación tras cirugías ortopédicas como por ejemplo la de la ruptura del ligamento cruzado craneal de la rodilla, tan frecuente, o la rehabilitación de lesiones neurológicas como la cirugía por hernia de disco intervertebral.
También posee sus contraindicaciones, con lo cual ha de elegirse cuidadosamente a los pacientes, pues es peligroso emplearla en animales cardiópatas, con problemas cervicales, infecciones, úlceras o heridas quirúrgicas. La hidroterapia ha de ser siempre prescrita por un veterinario rehabilitador y realizada bajo supervisión veterinaria.
7. Canaliza la energía: beneficios psíquicosLa natación como forma de terapia del comportamiento es también cada vez más utilizada para ayudar a perros nerviosos, inseguros, tímidos o muy activos ya que les ayudar a relajarse, concentrarse y liberar la energía acumulada mediante la actividad física, combinada con juegos o sencillos ejercicios de obediencia.
8. Seguridad y entrenamiento progresivoHay perros que llevan en su ADN su pasión por el agua (como los Labradores Retriever, otras razas “recobradoras”, Terranova o el Perro de Agua Español, entre otros) y a otros que el líquido elemento les resulta más desconcertante en principio. Todos los perros se pueden se pueden beneficiar de un chaleco salvavidas mientras practican este deporte, resulta muy útil en los perros de tamaño pequeño y patas cortas. Al igual que con cualquier programa deportivo, hay que comenzar suavemente y aumentar el nivel y la duración poco a poco, a medida que el perro va aumentando su nivel de forma. Es fundamental que el contacto con el agua sea agradable para él (nunca se debe tirar el perro al agua “a bomba”, solo se consigue que entre en pánico). Al principio puede que solo quiera nadar unos minutos, no pasa nada, le felicitamos y le secamos bien. Si hace sol y calor, le dejamos que corra y se seque al aire libre.
Cuando el perro está cansado, asustado o nervioso no va a adoptar una postura correcta y beneficiosa durante el ejercicio: lo hará en posición vertical, casi de pie, la cabeza recta queriendo salir del agua, el cuello rígido y las patas hacia abajo, sin pedalear. Es bueno que le ayudemos, metiéndonos nosotros con él para que esté confiado o desde el borde de la piscina calmándole y motivándole. Cuando adquiera soltura, podemos empezar a usar juguetes dentro del agua para que nos los traiga, así el ejercicio resulte además divertido y enriquecedor para él.
Jamás le dejaremos solo en la piscina o en el mar, siempre supervisaremos sus zambullidas, aunque el perro sea un nadador experto.